Los datos obligatorios, el IVA, la retención, los errores que cuestan dinero y lo que cambia con Verifactu.
Guía NINO · actualizada el 25 de septiembre de 2026
El presupuesto propone un trabajo y un precio. No obliga a pagar y no tiene efectos fiscales.
La proforma recoge lo ya acordado y sirve para que el cliente tramite el pago o pida el anticipo. Tampoco es un documento fiscal, aunque se le parezca mucho.
La factura es la que respalda la operación ante Hacienda, con datos obligatorios y numeración correlativa.
El justificante de pago (recibo) acredita que se cobró. No sustituye a la factura.
Mezclarlos es el origen de la mitad de los sustos: mandar una proforma pensando que ya has facturado significa que ese ingreso no está declarado.
Número y fecha. Numeración correlativa, sin saltos ni repetidos. Si llevas varias series, cada una con su orden.
Tus datos. Nombre o razón social, NIF y domicilio.
Los del cliente. Nombre, NIF y domicilio. Si es empresa y falta el NIF, no podrá deducirla y te la devolverá.
Qué has hecho. Descripción de la operación, con unidades y precio unitario cuando tenga sentido.
Los números. Base imponible, tipo de IVA y cuota, retención de IRPF si procede, y total a pagar.
Si aplicas un tipo reducido o alguna exención, conviene indicar en la propia factura por qué: es lo primero que se pregunta en una comprobación.
Cuando tu cliente es una empresa, otro autónomo o una administración, retiene una parte de tu factura y la ingresa en Hacienda a tu nombre: es un adelanto de tu IRPF, no un coste. El tipo general es del 15 %, y del 7 % el año en que te das de alta y los dos siguientes.
Cuando facturas a un particular, no se retiene nada. Por eso dos facturas del mismo importe pueden cobrarse distinto: revisa siempre quién es el cliente antes de mandar el número.
Saltarse un número. La numeración correlativa es de las primeras cosas que se miran.
Facturar sin el NIF del cliente. La empresa no la puede deducir y te la rebota semanas después.
Aplicar la retención a un particular. Cobras de menos por un error que no tenías que cometer.
Confundir proforma con factura. Cobras, das el trabajo por cerrado y el ingreso no está declarado.
Describir «trabajos varios». Vale para discutir con el cliente y vale para discutir con Hacienda. Las dos veces pierdes.
Verifactu obliga a que los programas de facturación generen registros inalterables y encadenados de cada factura, con la posibilidad de enviarlos a la Agencia Tributaria. Según el Real Decreto-ley 15/2025, la obligación empieza el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para los autónomos. Ya se ha aplazado dos veces, pero aplazado no es cancelado.
Quedan fuera, entre otros, quienes tributan en módulos y facturan solo a consumidor final, y quienes ya están en el SII. País Vasco y Navarra tienen su propio sistema (TicketBAI).
Qué significa para ti si usas NINO: nada que cambiar. NINO hace presupuestos y proformas, que no son facturas y quedan fuera de Verifactu. Tu facturación la sigues llevando con tu programa habitual o tu gestoría, y es ese programa el que tiene que estar adaptado.
Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal. Las cifras cambian cada año y tu caso puede tener particularidades: confírmalo con tu gestoría o en la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.
Número y fecha, tus datos y NIF, los datos y NIF del cliente, la descripción de lo realizado, la base imponible, el tipo de IVA y su importe, la retención de IRPF si procede, y el total. Si falta el NIF del cliente empresa, esa factura le da problemas para deducirla.
Cuando facturas a una empresa, a otro autónomo o a una administración, sí: el cliente retiene y lo ingresa por ti. A un particular no se le retiene nada. El tipo general es del 15 %, y del 7 % el año en que te das de alta y los dos siguientes.
No. El presupuesto es una propuesta y la proforma confirma lo acordado; ninguno de los dos es un documento con efectos fiscales. La factura es la que respalda la operación ante Hacienda.
Si emites facturas con un programa informático, sí: tendrá que estar adaptado. Según el Real Decreto-ley 15/2025, la obligación empieza el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para los autónomos. Presupuestos y proformas quedan fuera, porque no son facturas.
NINO es una herramienta para profesionales autónomos: creas el presupuesto en la obra, el cliente recibe un PDF profesional por WhatsApp, y tú tienes clientes, citas y documentos en un solo sitio. Puedes empezar gratis, sin tarjeta.
Ver también: todas las guías · NINO en tu ciudad.